domingo, 13 de septiembre de 2009

Cuando caminas sin rumbo.

A veces perder el Norte sirve para encontrar maravillosos caminos a los que tú brújula nunca te hubiera permitido llegar



sábado, 12 de septiembre de 2009

Ayer y hoy

Felicidad o bienestar, par algunos una utopía, para unos una necesidad, para otros un imposible.

He oído que es más feliz quien menos necesita que el que más tiene, personalmente no creo que sea una cuestión de tener o no tener, ni necesitar o no. Puedo tenerlo todo, o nada, y en cualquier caso, necesitar algo más o nada y la sensación sería la misma.

La felicidad va y viene y no creo que necesite más de lo que tengo, sea mucho o poco.

Es más una cuestión de relación entre la compresión que ejerce el corazón a mi gasolina roja y las ganas de levantarme de la cama cada mañana. De qué dependa es otra cuestión, qué influya o qué eche de menos…todo un misterio al que ingenuo trato de no descubrir para no sufrir más.

Cereales blandos con leche fría por que llevo minutos sin querer despertar, no de mis constantes y diarias, mejor dicho, nocturnas pesadillas, y ahora sí, de mi diaria vida.

Aun así sonrío por que mañana saldrá el sol, siempre sale, aunque vaya en contra de " La Ley de Álex" a la que un día haré referencia!!!

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Días en mi escondite

Soñar despierto es ubicar tu alma donde el corazón se pierde en mil pasiones, la sensación de estar aquí es parecido. Me siento como en cualquier sitio que quisiera estar, en cualquier paisaje, en cualquier lugar.

Sentir ese casi escalofrío que recorre una espalda, esa sensación de frío o cansancio al entrar en una cama, esa sonrisa pícara y sincera cuando te sientas tras un día viendo museos, ese pestañeo que dura medio segundo más de lo normal cuando te tocan el pelo, ese segundo antes de besar a quien te provoca taquicardias con solo oler su piel o ese abrazo con una madre tras meses fuera de casa. Todo delante de unas brasas, una guitarra y mi luna, a quien he prometido y he fallado, a quien he jurado y admirado, a quien he llorado, siempre ella, testigo de una vida, de mil vidas, incondicional, sincera, eterna.

Septiembre


Mes de promesas de amor, pasión caduca que brilla entre sentimientos por que aun sabiendo su verdad, es más cierto su fin.

Acordes nuevos y melodías que fluyen, notas con sabor a quinceañero que busca... qué busco? Quizá deba empezar por ahí. Noches de verano, en las que antes de que empiecen, auguramos el alba como fin de un sueño eterno que dura a penas 7 horas. Noches de ventanas abiertas y vientos del este con sabor a frío, aguas heladas de piscinas solitarias y merenderos desiertos, con migas de bocadillos de niños que aprendieron a montar en bici este verano. Muere el calor y con ello un sentimiento, será por que en el País de Nunca Jamás no hace frío y me da miedo pasar otro invierno y perder a Peter definitivamente.


Murallas de mentiras

Con mis palabras conmovería a los que no ven, con una mirada a los que no oyen, pero ¿cómo romper ese muro que has creado para que me veas o escuches?

A veces he tenido la sensación de que la gente no escucha, ciertas palabras son recogidas por el oído e interpretadas por el cerebro según el juicio o prejuicio de una situación, de una circunstancia, de lo que hice...

Qué fácil es mirar y entender al contrario cuando hay amistad, amor, química para los menos etéreos. Pero qué imposible es aun tratando y escogiendo el vocabulario, analizando y seleccionando las palabras cuando te miran desde una fortaleza construida con prepotencia y altanería, aunque personalmente es más doloroso e impotente, ver como tus acciones y palabras, se estrellan contra un muro levantado por la mentira y la egoísta subjetividad. Opiniones y críticas falsas que te descartan y que eliminan toda posibilidad de comunicación.

Palabras que escandalizan al mundo con su belleza, colores que hacen reír a los que no oyen y en ocasiones hasta lágrimas que desbordan mares, son minúsculas acciones tratadas con indiferencia. Duele, si, pero la vida sigue.

Por ello mi objetivo es que algún día mis murallas dejen de ser de piedra para ser....de mozzarella.

Una mirada atrás en nuestro corazón, nunca de trapo!

Es "curioso" sorprenderse así mismo abriendo la puerta de esa habitación, aquella que a todos nos sube las pulsaciones y acelera la respiración y una mirada perdida busca al fondo, en la penumbra, un viejo baúl que llenó de sentimientos e ilusiones que quedaron empolvados no por el tiempo sino por el dolor y que ahora con indiferencia deambulan como fantasmas entre sueños.